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Showing posts from January, 2008

Atención atención

Hay una historia zen: un estudiante le dijo al maestro Ichu: "Por favor escribe algo de gran sabiduría". El maestro Ichu levantó su pincel y escribió: "Atención". El estudiante dijo: "¿Es todo?". El maestro escribió, "Atención, atención". Podemos sustituir la palabra "atención" por "presencia". Atención o presencia es el secreto de la vida y el corazón de la práctica. Cada momento en la vida es absoluto. Es todo lo que hay. No hay nada más que el momento presente. No hay pasado, no hay futuro; solo hay esto. Cuando no ponemos atención a esto, nos perdemos todo. Esto puede ser ordenar nuestro asiento de meditación, cortar una cebolla, o visitar alguien indeseable. No importa el contenido del momento; cada momento es absoluto. Es todo lo que hay, y lo que habrá. Y si perdemos no solo este momento, sino uno tras otro, estamos en problemas.

--Charlotte Joko Beck, Nothing Special: Living Zen.

Ven Señor

Maranatha es una palabra en arameo, el lenguaje que hablaba Jesús, que significa Ven Señor. Es la palabra-mantra que se usa en la meditación cristiana. La he aplicado a mis meditaciones y se ha arraigado bien. ¡Pero no esperaba encontrar esa palabra en un taxi!. Iba yo al trabajo, sumido en el torbellino de mi día laboral, el inicio del día y sus incertidumbres, cuando vi al taxi enfrente de mis narices. Maranatha. Nunca había visto esa palabra escrita públicamente, ¡menos en un taxi! Ahí va alguien que practica la meditación cristiana, pensé, ahí va un cristiano. No. Ahí va una señal para mí. Una señal, cuando necesitaba una señal. Ven pues a mí Señor, dime cuál es el camino, tu voluntad.

Eres la meditación

El día que muere la meditación, el hombre también muere. La actualidad del hombre es la meditación. Puedes ser conciente de ello o no, puedes saberlo o no, pero la meditación es tu núcleo interno. Aquello que está oculto en tu respiración, aquello que está oculto en los latidos de tu corazón, aquello que eres, es nada menos que la meditación.

--Osho

La lluvia en la noche

Y luego la meditación. Durante el día el agobio disperso del esfuerzo laboral y en la noche la meditación. Siempre la meditación. Después del túnel, la meditación, la luz de la meditación. Que el cansancio y la dispersión, la desesperación, pero luego la meditación. Porque cuando las nubes están, luego el sol. Pero las nubes son buenas, me gusta la lluvia.

Om

Estos días ni tiempo de poner en pausa y pensar relajadamente. Cuando uno anda organizando el tiempo de distinta forma, aparecen múltiples situaciones que organizar. Ya no se es empleado. Ahora uno emplea el tiempo a la mejor complacencia y economía. Quizá antes había tiempo para escribir, ahora quizá sale caro ese tiempo porque el tiempo, cuando uno es independiente, sale caro. Cada hora guarda en sí su uso múltiple para cobros futuros. En una hora estás cobrando vacaciones, colegiaturas, las comidas del fin de semana o la piñata de tu hijo. En media hora, quizá ese chat de antes ahora es un lujo, una frivolidad poco apetitosa, porque esa media hora es una resta, ¿quién paga ese tiempo? Es en estas modalidades que uno puede pensar que todo lo relacionado a los blogs, emails, chats, es un ocio tremendo. Todas esas cadenitas de emails, esos emails, personas chateando, todo eso va en contra del impulso productivo del humano. Si uno anda en esas, es porque tiene el salario asegurado cada…

Feng shui

Limpiar los cajones es como viajar al pasado. Ahí están las cartas de esa novia de la universidad. Ahí está ese cuento dejado a medias, en hojas sueltas. Ahí están las fotos, los cuadernos, los materiales, recibos, tarjetas, reglas, colores, fólders, facturas, análisis. Ahí está el pasado. Pero ese viaje al pasado le da sentido a lo que viene. Nos hace sentir más fuertes cuando hacemos una pausa en el camino, para seguir adelante. Hace unos días hice la pausa. Estando en pausa laboral, limpié los cajones. Encontré cosas, reacomodé cosas, hice espacio en mi vida. No sé qué viene mañana, pero por lo menos los cajones estarán limpios.

Victoria

Se siente bien ir a correr. Hoy fue mi primera sesión de jogging del 2008. Como ha estado el frío en la mañana, es casi imposible pensar en sudar, y luego dejar que ese sudor se enfríe. Pero hoy fui a ejercitar un poco más tarde y el sol templó un poco el frío. No mucho, pero el jogging estuvo bueno. Es delicioso correr. Hay un beneficio inmediato, a varios niveles de satisfacción. Endorfinas. Sentimientos de haber logrado algo. Victoria. Caminar rápido también es bueno. Pero correr guarda una forma de conquista sobre el ego, el lado flojo de nuestra personalidad. Correr es el secreto, como Forrest Gump. Correr y correr hasta que el aliento sea menos, y el cuerpo cansado, pero satisfecho de haber dado su mejor esfuerzo. Hay mucha humanidad en ello. Mucha nobleza.

El juego de dominó

A mi hijo de casi 4 le ha dado por jugar dominó. Todo empezó con su tía que le enseñó el juego y de ahí él agarro camino. No es Einstein, pero desde hace un tiempo hemos visto que es un niño que le gusta lo mental, ordenar, figurar, resolver. De forma que le vino natural el dominó, que es un juego de números. De todas formas me dejo ganar para que él no pierda confianza. La idea es fomentarle esa habilidad, ese gusto que tiene. Mientras su hermana de 6 se contenta con las muñecas, este da muestras de concentración. Estar jugando con él me trajo recuerdos cuando nos juntábamos unos amigos a jugar dominó. Jornadas de "ficha", "Vamos a jugar ficha". Tiempos de juventud. Casa vacía, cigarros, cerveza, amigos y dominó. Ahora me dejo ganar por uno que se inicia en el dominó. Quizá llegue el momento que él me gane. Ya me gana.

La fase final de la meditación

Me decía una persona de sus dificultades para meditar en su casa, por el tamaño de la misma, y las interrupciones de su familia. A veces no tenemos las condiciones prístinas para meditar (así como en la vida no todo siempre sale bien). Es entonces cuando debemos buscar formas, momentos para meditar, adaptarnos. Hace poco pasé unos días de vacación, y mi meditación pasó por ese impedimento. Lo que hice fue compensar el tiempo de mi meditación formal, con otros momentos durante el día. Hice meditación en la ducha, mientras conducía el auto, y así. Lo curioso es que si uno practica así, luego sale naturalmente durante otros momentos del día. Esa es la fase final de la meditación, estar presente durante el día.

Batería

MANUEL VICENT

Usted se cree una persona libre, pero, de hecho, más de la mitad de sus actos a lo largo del día son simples acciones y reacciones mecánicas, que realiza con la conciencia manipulada a distancia. Cualquier conductor ha pasado por esta experiencia. Durante un largo viaje en coche uno puede conducir muchos kilómetros desde el subconsciente. De pronto, como si despertara de un sueño y volviera a la realidad, el conductor cae en la cuenta de que está a punto de llegar a su destino sin haber reparado en algunas ciudades que ha dejado atrás. Pese a esta falta de conciencia el conductor ha cumplido con todas las normas de circulación. Ha puesto el intermitente al adelantar, ha respetado la línea continua, ha guardado las distancias, no ha sobrepasado el límite de velocidad. Realmente ha conducido ejerciendo él mismo de piloto automático, mientras su cerebro estaba en otra parte, ajeno al paisaje que atravesaba. Tal vez había percibido que una abubilla levantaba el vuelo desde un…

De la noche al día

Estos días de distracción se han pasado a mi meditación. Cuando estoy en el silencio de la meditación, mi mente se desconcentra y refleja la vorágine de ideas que durante el día pensé. Las energías dispersas de la pre-ocupación, desvaríos e incertidumbres, todo eso se refleja cuando se está meditando. Pero no pierdo paciencia. Dejo que los torbellinos vayan y vengan y sigo meditando, no hay otra. No son meditaciones ejemplares, pero tampoco han sido días ejemplares. Son cambios.

Cold cut trio

Distracciones, días dispersos. Unas cosas terminan, otras empiezan. Final del camino, final del disco. Una puerta que duró casi seis años se cierra, quizá otra se abre. Nos apegamos a las rutinas de la vida, saber que todos los días a la misma hora, el mismo trabajo, para al final de quincena, el mismo cheque que da la seguridad o sensación de seguridad. Ese saberse estable, sentirse atado a un modo de vida que da la sensación de permanencia. Pero no hay permanencia, solo Dios es permanente. La estabilidad es engañosa. Hoy me sentía raro al salir de la oficina (irónicamente al lado están demoliendo un edificio). Todo llega en un flash. Ese mismo trabajo que nos dio manutención por años, ya no. Las personas que desfilaron por ahí, empleados, clientes, las comidas, las fiestas, las sonrisas, las anécdotas, ya no. Todo llega, flash, solo nombres en un papel. Todo ese tiempo se siente en un flash. Así es la vida. Y es raro, dan ganas de llorar porque, así sí se siente el paso del tiempo. …

La noticia de la birria

La noticia que de pronto ya no tenemos trabajo genera shock, incomprensión, confusión, luego no hay nada. Mente en blanco, una silenciosa desesperación, templada por pequeñas esperanzas, fe en el futuro. Pues eso, nuestro patrón decidió retirarse (por cuestiones de salud y edad), cerrar la oficina, dejarnos a la deriva. Su hijo continuará de forma marginal, tratando con un cliente. Nosotros, un compañero y yo, estaremos a la deriva, flotando en ese espacioso mar de la incertidumbre que tanto asusta. Gastos fijos, colegiaturas, todo sigue. Hay que seguir, y solo Dios sabe cómo seguiremos. Mi esposa hoy me había enviado una comida especial (irónicamente), algo que nunca había hecho, y que le quedó muy bien, birria de res. Aunque no tenía ganas de estar en la oficina luego de enterarme de la noticia (tenía ganas de caminar muy lejos y seguir caminando hasta cansarme y perderme), me puse a comer tranquilamente, saboreando con lentitud la birria. Me supo buena, extrañamente buena. En ese m…

El Ego es como tu propia habitación

El Ego es como tu propia habitación, una habitación con vista, con la temperatura adecuada, con olores y música de tu preferencia. Lo quieres a tu manera. Solo quieres un poco de paz, felicidad. Pero entre más piensas de esa forma, más intentas que la vida resulte a tu manera. En lugar de relajarte, empiezas a bajar las persianas y cerrar la puerta con seguro. Cuando sales, encuentras la experiencia más y más inquietante. Te vuelves delicado, temeroso, y más irritable que nunca. Entre más lo quieres a tu manera, menos te sentirás en casa.

--Pema Chodron, 'Start Where You Are'

Modus vivendi

Me puse a buscar opciones de trabajo en Internet. Desde tutor, programador de webs, chofer, ventas, y otro sinfín de trabajos raros e inusuales que deambulan en los clasificados del net. Luego me puse a ver si estudio una carrera corta por Internet. Me llamó la atención gastronomía, ser cocinero profesional. Se me haría interesante vivir de eso, tener mi propio comedor, pero se ve medio complicado los prerrequisitos. Luego vi estudiar psicología, ser psicólogo, pero no, prerrequisitos, más cursos. Luego hacer páginas Web, y así. Búsquedas, opciones. La idea es moverle al futuro, modus vivendi, opciones.

Samu

1/ Samu significa trabajo. Es realizar una actividad manual con plena absorción en ella.

2/ Todos los maestros y en particular el Maestro Hakuin Zenji (1689-1769), han insistido en la importancia del samu. Hakuin, quien a una edad avanzada tenía la costumbre de trabajar en las labores cotidianas con sus discípulos, solía decir, "un día sin trabajar es un día sin comer."

3/ El trabajo manual en el zen es percibido como una actividad muy importante ya que permite practicar la Vía en la actividad cotidiana.

Vitalidad

En la mañana había hielo en el aire. Fui a caminar, de las primeras caminatas del año. Fue un reto estar en los elementos, hacer ejercicio en esas condiciones, pero después me sentí bien, mejor. Curioso cómo con solo 20 minutos de mover el cuerpo, cambia nuestra realidad, enfoque, y volvemos a la vitalidad. De eso se trata.

La verdad de Santa Claus

Mi hijo me pregunta: Papá, ¿porqué no te trajo regalos Santa Claus? Buena pregunta. Me quedo callado. Me observa, espera mi respuesta. Lo observo, pienso. Por dentro siento la injusticia que su pregunta proyecta, pero lo que quiero decirle, y lo que le digo, es que Santa Claus me trae regalos todos los días, todo el año. Me da trabajo, le digo. No sé si mi respuesta lo convence. No es una respuesta muy divertida o interesante para un niño (ni para un adulto), pero es lo único que se me ocurre, lo que tiene sentido.

Sociedad y cine

A veces es difícil entender a la gente. A veces es difícil entender que Dios está en esas personas. Estábamos en el cine, familiarmente. Atrás de nosotros, tres adolescentes. Desde el inicio empezaron. Una de ellas, tenía una voz alta y lenta, misma que usaba para comentar el filme. Así pasaban el tiempo, riendo, diciendo bobería y media. Yo mantenía calma. No es la primera vez que esto sucede. Cada vez la gente, los jóvenes, son más abiertamente agresivos. No sé si esto sea reflejo de la impunidad de nuestra sociedad, y ven que pueden salirse con la suya. Llegó el momento, al final del filme, que perdí la paciencia y me paré a decirle al de seguridad. El de seguridad les llamó la atención, y luego una señora que estaba a unas filas abajo, con otra señora, se levantó y argumentó con el de seguridad. Quizá justificando a sus niñas. Cuando salimos me enteré de más cosas. Al parecer se la pasaron retando a mi esposa, tirándole palomitas, pateando el asiento de mi hijo. Se trataban de tre…

Simplicidad vs. Complicación

El simple acto de observar la respiración tiene implicaciones poderosas. Y precisamente por su simplicidad olvidamos hacerlo. Nos gusta estar enrollados en la vorágine mental, en lo complicado del Ego. Solo observando la respiración, ya no somos los mismos, trascendemos al Ego y nos instalamos en la paz, en lo simple. Al observar nuestra respiración, observamos nuestro ser, y al observar nuestro ser, estamos en lo simple, en lo puro.

Película familiar

Hace un tiempo inicié una tradición, que luego me di cuenta no era tan original. El caso es que la llamé Noche de Película Familiar. La idea es rentar una película familiar y verla juntos, con alguna botana, a veces pizza, palomitas, etc. Mi hijo ha sido el más entusiasta. A veces durante la semana me pregunta si habrá película familiar en jueves. Le digo que no. Solo los viernes, para que sea un evento especial. La idea es fomentar estar juntos. Con horarios de trabajo, escuelas, las familias pasamos menos tiempos juntos. Ponemos la película, y se pasa un buen rato. No es que yo sea amante de cine para niños, pero se va encontrando una que otra película que mantiene el interés, y se le encuentra el lado benigno, moral, que nutre la inocencia. Aunque admito que últimamente me quedo dormido.

Sorprender, estás

Las cosas pequeñas corazón. Levantarse a las 630AM con un corazón aventajado, animoso al espíritu de empezar este 2008 trabajando interesado en un futuro prominente, cosas buenas, esfuerzos, dineros, letras, meditación. Frío afuera: ropa caliente, chaleco, gorra. Un día lento, sin embargo, porque el patrón festejó mucho y ahora convalece de baja presión. En la tarde unas compras de reyes magos, para los hijos, para la pareja. Quiero sorprenderlos el domingo con regalos inesperados. Me gusta sorprender. Es parte de decir, pensé en ti, estás en mis pensamientos.

Intercambio

Cuestiones morales. Sentimientos encontrados. Esta Navidad hubo un intercambio. Una persona le tocó darle a mi hijo. La idea era que los adultos gastáramos alrededor de 25 dólares por niño. Dos regalos por niño. La Navidad es para los niños. Esta mujer, de forma casual, 'quizá coincidencia malinterpretada de mi parte' (por asuntos pasados con ella), le dio un regalo a mi hijo de 5 dólares. Se trataba de un pizarron. El regalo no cuesta más de 5 dólares. Sentí el asunto como algo personal. Los demás niños ahí estaban abriendo regalos más interesantes, y aunque los niños no se ponen a valorar el precio, se notaba que mi hijo estaba decepcionado. Me dolió, no sé porqué. Quizá es el detalle de que, ¿porqué una persona le haría eso a un niño?. Es una forma de manchar la inocencia, con un gesto malvado. Esta mujer ya había hecho una que otra puntada familiar, pero con esta se ganó el premio. Ella no estaba. Salió de viaje a pasar Navidad con su familia, pero cuando la vea en alguna …

Artista meditativo

Es curioso, dijo, hay hombres monetarios, que saben o tienen instinto para encontrar formas de hacer dinero, negocio. Tienen la ocurrencia e iniciativa para dar con ideas de negocio y les va bien. Tienen el dinamismo ocurrente para producir finanzas, dinero, oportunidades de negocio; siempre están pensando en cómo hacer negocio. Luego hay hombres que no son así, que son dinámicos en otros aspectos como la cultura, creatividad y/o espiritualidad. Esos hombres batallan con producir dinero, pero son ricos internamente. Las mujeres prefieren la seguridad económica del primero, pero la mente del segundo. Yo prefiero ambos, dijo. Un balance de dinamismo monetario con la sensibilidad espiritual de un artista meditativo.

Espacio

El cielo nocturno repicaba con una extraña luz. Donde vivo no se aprecian estas cosas, porque la luz de la ciudad, y la elevación, no permite observar el cielo nocturno en toda su vastedad. Pero ahí había cielo. Estábamos a 6,000 pies sobre el nivel del mar, y el cielo se veía excepcional. La metáfora podría ser de un árbol de navidad encendido en la noche, en el cielo, para ser apreciado. Eran las 12 de la noche (Año Nuevo), y el cielo estaba lleno de estrellas. Pero era más impresionante observarlo, porque en ese sentido uno puede darse una mejor idea de dónde vivimos. En un planeta, en un Universo. Al ver el cielo nocturno, y su cantidad de estrellas brillantes, que hasta permitían una sensación de profundidad 3D, uno entendía que, no, no estamos solos, hay mucha complejidad que va más allá de nuestro mundano entendimiento. No estamos solos. Nunca lo hemos estado, ni lo estaremos. Somos un grano de arena. Dios nos observa desde el Espacio.