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La amistad

La oía departir. Yo comía tranquilamente en otra mesa, pero mi oído, inadvertidamente agudo entre los barullos del restaurante, captaba comentarios sutiles.

Pasó más tiempo comentando (que disfrutando su comida) acerca de una amistad que le había traicionado. Había cambiado pues, la amistad. Ahora había lejanía, desaires, y estatus. Se sentía el resentimiento en sus palabras, y por un momento me vi identificado.

Qué mal nos oímos y vemos cuando hablamos mal de una persona.

Comments

  1. Como que parece tiempo desperdiciado. No?
    Abrazo

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  2. Es cierto que bajo acto, alimentando resentimientos.

    Abrazos

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Tai

Hablaban en el restaurante. La mujer rubia, joven, y el hombre veterano, de pelo gris. Una mesa de mantel blanco entre los dos. Una conversación cifrada.

La mujer hacía preguntas, ¿Dormiste bien? El hombre, con gesto de agobio, apocamiento, una cicatriz en la frente. Dormí bien, dice, sólo unas horas. Bajé y te vi con los ojos abiertos, dice ella, no sabía si dormías. Pasaste unos días en el hospital. Dejé comida en el refrigerador. Cuántos sobrinos tienes.

La comida Tai, pausa esta conversación. Ella comenta acerca de su esposo, algo que no se entiende, que su esposo algo. El hombre, sonrojado, se levanta al baño.

Le picó la comida, dice mi amigo.

El enemigo

El enemigo es la falta de conciencia, falta de presencia.

~Traleg Rinpoche

Fin del drama