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Monasterio en el aula



Había un maestro universitario. Saludaba a los alumnos mediante un mudra. Algunos alumnos no entendían e investigaban. Y no solo los mudras, también investigaban el significado de los budas sonrientes, que él les regalaba.

La clase se impartía así. Los alumnos se organizaban en un círculo, en el centro se colocaba él, y después de juntar las manos en gassho, daba inicio a un debate de preguntas y respuestas al estilo budista (el maestro hostiga al alumno aplaudiendo, forzándolo a responder espontáneamente, sin la intervención de la mente discriminatoria).

Algunos colegas no estaban de acuerdo con sus métodos y acudían con la coordinadora de la facultad. Pero a él no le importaba. Llevaba una vida zen-cilla. Rentaba una habitación en el segundo piso de una casa. Era un espacio austero, con tapetes de bambú.

Comments

  1. A mi me encantaría también llevar una vida Zen-Cilla

    un abrazo!

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  2. seria zen-sacional no? jaja... saludos.

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  3. Qué difícil que se acepte a alguien con esa vida zen-cilla!...el sistema se defiende.
    Un abrazo.

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  4. si... lo es. por eso muchos la llevan encubierta.

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Metta Sutta, Discurso del Buda acerca del amor incondicional

48
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49
Debe estar satisfecho, ser fácil de mantener, tener pocas actividades y posesiones, ser controlado en sus sentidos, ser prudente, sin desverguenza y sin apegos a familias.

50
No debe cometer la más mínima falta que pudiera ser objeto de censura por parte de los sabios y las sabias. Que todos los seres estén felices y seguros. Que estén felices en sus corazones.

51-52
Que todos los seres que existen, débiles o fuertes, largos o grandes, medianos o bajos, pequeños o gruesos, conocidos o desconocidos, cercanos o lejanos, nacidos o por nacer, que todos los seres sin excepción estén felices.

53
Que nadie engañe ni desprecie a otra persona en ningún lugar; que no desee el daño de los demás con enojo o malevolencia.

54
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El enemigo

El enemigo es la falta de conciencia, falta de presencia.

~Traleg Rinpoche