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Monasterio en el aula



Había un maestro universitario. Saludaba a los alumnos mediante un mudra. Algunos alumnos no entendían e investigaban. Y no solo los mudras, también investigaban el significado de los budas sonrientes, que él les regalaba.

La clase se impartía así. Los alumnos se organizaban en un círculo, en el centro se colocaba él, y después de juntar las manos en gassho, daba inicio a un debate de preguntas y respuestas al estilo budista (el maestro hostiga al alumno aplaudiendo, forzándolo a responder espontáneamente, sin la intervención de la mente discriminatoria).

Algunos colegas no estaban de acuerdo con sus métodos y acudían con la coordinadora de la facultad. Pero a él no le importaba. Llevaba una vida zen-cilla. Rentaba una habitación en el segundo piso de una casa. Era un espacio austero, con tapetes de bambú.

Comments

  1. A mi me encantaría también llevar una vida Zen-Cilla

    un abrazo!

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  2. seria zen-sacional no? jaja... saludos.

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  3. Qué difícil que se acepte a alguien con esa vida zen-cilla!...el sistema se defiende.
    Un abrazo.

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  4. si... lo es. por eso muchos la llevan encubierta.

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Tai

Hablaban en el restaurante. La mujer rubia, joven, y el hombre veterano, de pelo gris. Una mesa de mantel blanco entre los dos. Una conversación cifrada.

La mujer hacía preguntas, ¿Dormiste bien? El hombre, con gesto de agobio, apocamiento, una cicatriz en la frente. Dormí bien, dice, sólo unas horas. Bajé y te vi con los ojos abiertos, dice ella, no sabía si dormías. Pasaste unos días en el hospital. Dejé comida en el refrigerador. Cuántos sobrinos tienes.

La comida Tai, pausa esta conversación. Ella comenta acerca de su esposo, algo que no se entiende, que su esposo algo. El hombre, sonrojado, se levanta al baño.

Le picó la comida, dice mi amigo.

El enemigo

El enemigo es la falta de conciencia, falta de presencia.

~Traleg Rinpoche

Fin del drama