Skip to main content

El borde delicado

Nerviosos como íbamos
Porque la ciudad hierve de peligro
En la noche

Los gatos son pardos, dicen
No sabes quién va atrás
A veces un malandro
A veces un bueno
A veces Dios

El funeral estaba compungido
Qué más decir
Una muerte trágica
Como muchas
El tiro de gracia en la nuca
Y ya nada importa

Los empleados de la funeraria
Hicieron buen trabajo
Arreglaron bien el cuerpo
Pero el ojo se veía parchado
Por ahí salió la bala-
Se estrelló en la eternidad

Por allá un compungido
Por allá la hija
Se acercaba al ataúd
—Pero no lloraba—
En su inocencia de niña
No alcanzaba a medir el horror
Quizá pensaba que papá solo dormía
Que estaba dormido
Que todo estaba bien

Llegando a casa
Mi esposa jugaba Bejeweled en Facebook
Demasiado enajenada
Para entender de dónde venía yo
Aunque sí sabía
Pero no veía la dimensión
Cómo estuvo, preguntó, sin despegarse de la pantalla
Pues mal, le dije
Porqué mal
Cómo que porqué, fue una muerte trágica
Pero ella no entendía
Su mente estaba en la computadora

Comments

  1. Muy buen relato, se abre a interrogantes que antes o después nos sacan de la vorágine y nos llevan a reflexionar sobre lo que, quizás, estuvimos esquivando.
    Un abrazo.

    ReplyDelete
  2. me alegra que te haya gustado
    afectos

    ReplyDelete

Post a Comment

Popular posts from this blog

Metta Sutta, Discurso del Buda acerca del amor incondicional

48
Aquella que desee penetrar el estado de paz y perseguir su bienestar debe ser capaz, recta, muy recta, afable, apacible y sin vanidad.

49
Debe estar satisfecho, ser fácil de mantener, tener pocas actividades y posesiones, ser controlado en sus sentidos, ser prudente, sin desverguenza y sin apegos a familias.

50
No debe cometer la más mínima falta que pudiera ser objeto de censura por parte de los sabios y las sabias. Que todos los seres estén felices y seguros. Que estén felices en sus corazones.

51-52
Que todos los seres que existen, débiles o fuertes, largos o grandes, medianos o bajos, pequeños o gruesos, conocidos o desconocidos, cercanos o lejanos, nacidos o por nacer, que todos los seres sin excepción estén felices.

53
Que nadie engañe ni desprecie a otra persona en ningún lugar; que no desee el daño de los demás con enojo o malevolencia.

54
Así como una madre o un padre protege; a su única hija o hijo a costa de su propia vida, de la misma forma uno debe cultivar un corazón sin límites…

El enemigo

El enemigo es la falta de conciencia, falta de presencia.

~Traleg Rinpoche