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Espada y pared

Vamos, que uno hace lo que puede ¿no? Deseaba que quitara de mi lista de contactos a una persona en particular, porque esa persona, al parecer le había cometido agravios en el pasado. Agravios contra su persona, del tipo sentimental.

—¿Dónde está el budismo? —me dijo—, ¿no que muy Zen? ¿Y la compasión? ¿Dónde quedó la compasión?

Su alteración era notable. Algo de obsesión también. Y yo no podía hablar mucho porque estaba en un lugar público. Tenía pensado decirle que lo budista era no quitar a esa persona de mis contactos precisamente. Que lo budista era la aceptación y el amor incondicional. El metta. Pero ella consideraba esto una deslealtad. Lo que la gente hacemos, ¿no? Tergiversamos la realidad de la forma más conveniente para satisfacer nuestros pequeños egos.

Total, me dije, qué haría Buda, qué haría Sidarta. ¿Una acción imparcial? No la mejor respuesta, pero no soy Buda.

Le envié un email al afectado indicándole lo que iba suceder, lavándome las manos del asunto. Sí, como Poncio Pilatos.

Comments

  1. y si le decias: es mi msn, con el tuyo hace lo q quieras y dejame manejar el mio a mi. para eso cada uno tiene su msn...

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Tai

Hablaban en el restaurante. La mujer rubia, joven, y el hombre veterano, de pelo gris. Una mesa de mantel blanco entre los dos. Una conversación cifrada.

La mujer hacía preguntas, ¿Dormiste bien? El hombre, con gesto de agobio, apocamiento, una cicatriz en la frente. Dormí bien, dice, sólo unas horas. Bajé y te vi con los ojos abiertos, dice ella, no sabía si dormías. Pasaste unos días en el hospital. Dejé comida en el refrigerador. Cuántos sobrinos tienes.

La comida Tai, pausa esta conversación. Ella comenta acerca de su esposo, algo que no se entiende, que su esposo algo. El hombre, sonrojado, se levanta al baño.

Le picó la comida, dice mi amigo.

El enemigo

El enemigo es la falta de conciencia, falta de presencia.

~Traleg Rinpoche

Fin del drama