Skip to main content

Riviera del Pacífico


Estos lugares que uno visita. Acudimos al Centro Social, Cívico y Cultural Riviera de Ensenada, edificación de patrimonio histórico, arquitectura de los 1930's. Inmueble colosal, antiguo, legendario. Por ahí caminaron celebridades y luminarias como Lucille Ball, Lana Turner, Dolores del Río, Johnny Weismuller, William Hearst, Jack Dempsey, entre otras figuras de la época.
Todo un escalofrío y asombro entrar por ahí; de pronto transportarse a épocas de elegancia, etiqueta, dineros, casino, bailes, festividades de gala.

Si las paredes hablaran.

Me encontré sintiendo la metáfora del tiempo, la comparativa de escenarios entre el famoso hotel espantado que aparece en el filme The Shining, y este magnífico ejemplar de techos altos, paredes gruesas, arcos, adobes, losetas, carpintería y candelabros.

Teniendo la suerte apropiada, un conserje que hacía el mantenimiento nos dio un tour de las instalaciones, llevándonos por espacios que normalmente permanecen cerrados. Un salón de baile hermoso, un espacio circular con techos de cúpula donde operaba el casino, un elegante bar con los muebles aun intactos.


El señor iba encendiendo lámparas mediante nos adentrábamos en estos espacios, que antes permanecían en solitarias penumbras, ofreciendo un aire sombrío y misterioso.

—Hay historias —dijo—, de bultos y sombras que aparecen por los pasillos. Incluso los empleados que laboran en el segundo piso han oído niños hablando, luego ven figuras etéreas moviéndose por los pasillos.

Luego habló de una figura transparente que aparece en las noches.

—Es un bulto que viene del mar —dijo—, llega a la propiedad y busca el área donde estaba la alberca. Ahí se echa un clavado.

Comments

Popular posts from this blog

Tai

Hablaban en el restaurante. La mujer rubia, joven, y el hombre veterano, de pelo gris. Una mesa de mantel blanco entre los dos. Una conversación cifrada.

La mujer hacía preguntas, ¿Dormiste bien? El hombre, con gesto de agobio, apocamiento, una cicatriz en la frente. Dormí bien, dice, sólo unas horas. Bajé y te vi con los ojos abiertos, dice ella, no sabía si dormías. Pasaste unos días en el hospital. Dejé comida en el refrigerador. Cuántos sobrinos tienes.

La comida Tai, pausa esta conversación. Ella comenta acerca de su esposo, algo que no se entiende, que su esposo algo. El hombre, sonrojado, se levanta al baño.

Le picó la comida, dice mi amigo.

El enemigo

El enemigo es la falta de conciencia, falta de presencia.

~Traleg Rinpoche

Fin del drama