Skip to main content

Cuidar el cesped

Los indigentes pelean. ¿Quién sabe esto? Estos dos se agitaban afuera de la biblioteca del barrio vietnamita, recargados (él), contra la pared de la biblioteca, parados (ella), en el verde césped de mayo. Un césped muy verde.

Era una mañana tranquila y desolada, aun no abrían la biblioteca. Debía regresar unos libros y conectarme al Internet.

Estacioné mi auto en el parqueo, mientras el indigente me observaba apenado por el maltrato que recibía de la que parecía ser su pareja. Una mujer con la piel sucia, bronceada.

Por lo que alcancé a desdibujar, se trataba de un dialogo obsesivo. Ella le repetía la misma información: Jerry, Jerry, Jerry...

Jerry, Jerry, Jerry...

Comments

Popular posts from this blog

Loving-kindness meditation : Metta : Meditación del amor y la bondad

http://anayoguini.blogspot.com/2008/04/meditacin-del-amor-y-la-bondad.html

El amor y bondad, o Metta en Pali, es una de las cuatro moradas sublimes (brahma-viharas) que enseñó el Buda para alcanzar la liberación. Los otros estados divinos son la compasión, la alegría apreciativa y la ecuanimidad. La práctica de Metta trae más armonía a nuestras relaciones con los demás y nos ayuda a desarrollar la empatía y a ser más amables y tolerantes. Y como también cultivamos Metta hacia nosotros mismos, esta práctica nos ayuda a experimentar menos conflictos internos y a valorarnos más.

"No es una técnica para reprimir tu conciencia del sufrimiento, sino una forma de deshacer las barreras entre tú y los demás", explica Sharon Salzberg, maestra de meditación budista. La práctica se basa en la comprensión de que todos los seres quieren ser simplemente felices y que todos creamos nuestro sufrimiento por nuestra propia ignorancia.

Guía para meditar

Tradicionalmente la meditación Metta se hace …

Tai

Hablaban en el restaurante. La mujer rubia, joven, y el hombre veterano, de pelo gris. Una mesa de mantel blanco entre los dos. Una conversación cifrada.

La mujer hacía preguntas, ¿Dormiste bien? El hombre, con gesto de agobio, apocamiento, una cicatriz en la frente. Dormí bien, dice, sólo unas horas. Bajé y te vi con los ojos abiertos, dice ella, no sabía si dormías. Pasaste unos días en el hospital. Dejé comida en el refrigerador. Cuántos sobrinos tienes.

La comida Tai, pausa esta conversación. Ella comenta acerca de su esposo, algo que no se entiende, que su esposo algo. El hombre, sonrojado, se levanta al baño.

Le picó la comida, dice mi amigo.

Fin del drama