Skip to main content

Vacaciones pagadas



Con frecuencia me he planteado la ambivalente cuestión del descanso, lo que significa.

Según mi experiencia de los últimos años, el verdadero descanso lo proporciona la meditación. Y cuando hablo de meditación, ya no hablo de la meditación zen u otros tipos a las que estuve adscrito en el pasado, que son prácticas muy validas, pero ahora hablo desde la perspectiva de lo que practico y que me ha dado beneficios notables, y esto es la meditación trascendental.

¿Cuál es el verdadero descanso? ¿Unas vacaciones en Disneylandia con la familia? ¿Unas vacaciones en las playas de Cancún? No estoy restando importancia a estas actividades recreativas o paseos familiares, pero solo hay un descanso real para el alma y cuerpo, que va más allá del entendimiento, y ese es el descanso de la trascendencia, del samadhi.

La trascendencia o samadhi, es un estado de no pensamiento, de unión con la conciencia pura, que la meditación trascendental facilita, y que limpia todo problema.

Ya lo dice Mateo 11:28-30: "Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma. Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana".

Ese ir a la Fuente del Todo, ese entrar en contacto con Dios, Universo o Inteligencia Divina que se encuentra en nuestro interior, es un tonificante que refresca, que nos regresa la esencia de la vida, que revitaliza al alma y le saca brillo.

Es como tomarse dos vacaciones al día. Las mejores vacaciones. No se tiene que ir a ninguna parte, son gratis, y duran toda la vida.

Comments

Popular posts from this blog

Tai

Hablaban en el restaurante. La mujer rubia, joven, y el hombre veterano, de pelo gris. Una mesa de mantel blanco entre los dos. Una conversación cifrada.

La mujer hacía preguntas, ¿Dormiste bien? El hombre, con gesto de agobio, apocamiento, una cicatriz en la frente. Dormí bien, dice, sólo unas horas. Bajé y te vi con los ojos abiertos, dice ella, no sabía si dormías. Pasaste unos días en el hospital. Dejé comida en el refrigerador. Cuántos sobrinos tienes.

La comida Tai, pausa esta conversación. Ella comenta acerca de su esposo, algo que no se entiende, que su esposo algo. El hombre, sonrojado, se levanta al baño.

Le picó la comida, dice mi amigo.

El enemigo

El enemigo es la falta de conciencia, falta de presencia.

~Traleg Rinpoche

Fin del drama