12/30/25
12/28/25
El don de ir y venir
Ella también quiere dominar el largo sueño llamado vida, o como le quieran llamar, o sea que también quiere aconsejar a las hormonas. Esa posibilidad de tener un cuerpo y sentir. Sentir la altibaja de la energía que soy, eres, que nunca cambia, va o viene. Simplemente es.
12/23/25
Diner
—¿Cómo está la nieve? —pregunta el bajista de los Chili Peppers.
Se quiere hacer el listo burlándose de mí, porque él va en shorts, aún y cuando hace frío. Es un héroe de la guerra fría, un macho cabrío y sus brazos tatuados son los trofeos de su recorrido por la dura vida. A su lado, una mina seria y pasada, por no decir cruda, que desayuna ignorándolo.
Me río, sonrío, porque no soy un bravucón, ni reacio. Me la llevo tranquilo, y luego saco el veneno escribiendo conjeturas incognoscibles. Dulce venganza de un mundo incognoscible.
—Tengo un resfriado —digo justificándome, ya que no soporto la incertidumbre.
Él gasta una broma empática —que él también debería cuidarse—, pero sospecho que por dentro se burla.
12/18/25
Dinky Pu y los androides
Luego el clásico intercambio educado.
—¿Cóme estáis, Jon?
—Estoy montándome una buena.
Y él viéndome con sus pequeños ojos como si me viera un androide inseguro de su programación.
Dónde está el ingeniero de software cuando uno lo necesita, para ayudar a un androide exiliado como yo, abandonado en tierra de nadie a sobrellevar un momento humano.
Quizá soy exagerado al narrar este micro momento. Quizá soy cruel como una cuca. Quizá estoy amargado y soy un androide incapaz de socializar con otro androide, cuando la regla general es ser un androide y fingir. Fingir como Dinky Pu, fingir que todo está bien.
12/17/25
No dos
El eterno retorno no es para simpáticos porque de pronto hace calor en el No-dos. La verdad en el No-dos viene de adentro, no de afuera, y las palabras también.
12/16/25
Fermentos
Le pago dos billetes y tres monedas y ella me invita al almacén donde hacen el pan. Allí hay especialistas en fermentación traídos de las montañas de Quebec.
—Por lo regular nadie viene a la trastienda —dice—, nunca tuve intenciones de ser famosa. Pero usted me cae bien, no sé. Lo veo caminar y me digo, a ese hombre le mostraré el futuro de las cosas.
Los especialistas en fermentación traídos de las montañas usan trajes especiales y cubrebocas, solo se les ven los ojos. En sus manos llevan estas bolas de gelatina azul, que lanzan a la masa y allí se funden en un instante bien habido.
—Nadie sabe el secreto —dice—, ahora usted sabe algo que nadie sabe.
12/13/25
Eres especial
Le colmé la paciencia a otro ruco comerciante.
—Veo que eres especial —dijo.
Dijo especial en lugar de neuras.
Veo que eres neurótico, hubiera sido más acertado.
La palabra neurótico cubre muchas afecciones hoy en día. Es una palabra antigua.
Sin embargo, en ese caso, nuestra relación hubiera sido afectada y yo le hubiera soltado algún alegato barato.
Entonces me mordí la lengua y aguante vara, aún y cuando su informe no era del todo correcto. No es que sea especial, soy diligente. Me encargo de las cosas. Y hay comerciantes que son mañosos alcahuetes y yo no me dejo. Y no les gusta. Porque saben que conmigo no van a poder.
En el tiempo han habido varios alcahuetes que han detectado mi forma neuras de ser diligente y cuidadoso. Y no les gusta, porque no les da chance de joderte con un trabajo chapucero. Prefieren perder el cliente y continuar con los que sí pueden joder.